Una válvula es un dispositivo que permite el paso de un fluido (agua, aire, gas, electricidad o sangre) en una sola dirección, impidiendo su retroceso. En el caso de la válvula mitral, se trata de dos delgadas membranas, llamadas velos, que se abren para dejar pasar la sangre desde los pulmones hasta el corazón para ser impulsada hacia el cuerpo. Cuando se produce una insuficiencia, los velos no cierran correctamente y dejan retroceder a la sangre hacia los pulmones, sobrecargando a estos y dilatando el corazón, que termina por perder fuerza progresivamente. Así que antes de que esto ocurra, debemos corregir el problema y hacer que la válvula funcione correctamente.

Durante muchos años, la única solución para el problema era sustituir la válvula dañada por una prótesis o válvula artificial, que representaba en sí misma nuevos problemas. Pero esto fue cambiando al empezar a reparar éstas válvulas y comprobando a lo largo de los años que las reparaciones se mantenían con el tiempo. Por ello hoy, reparar, pese a ser más complicado y exigir más experiencia que el recambio valvular, es claramente la técnica de elección para este problema.

El límite hasta ahora era el estado del corazón en el momento de la cirugía, ya que cuando este se encuentra severamente debilitado, la cirugía tradicional parando el corazón (con isquemia o clampaje aórtico) puede aumentar en gran medida los riesgos para el paciente.

Pero desde hace unos años, hemos comenzado a realizar estas operaciones con el corazón latiendo, sin interrumpir el riego sanguíneo a través de las coronarias evitando el sufrimiento que supone este proceso. Pera operar con seguridad, se baja ligeramente la temperatura corporal del paciente, disminuyendo la sangre que pasa a través del corazón, lo que proporciona la visibilidad suficiente para la operación. Esto nos ha permitido realizar con éxito las reparaciones de aquellos corazones tan debilitados que hacían que la operación tuviera un riesgo elevado de mortalidad.

Estamos ampliando el número de pacientes que operamos con esta técnica, ya que los resultados han sido superiores, por lo que la cirugía mitral con el corazón latiendo podría ser la mejor para la mayoría de los casos de insuficiencia mitral.

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