Hola. Tengo 46 años. Me han diagnosticado recientemente una insuficiencia aórtica severa y me han hablado de cambiarme la válvula. He leido todos los problemas que tienen las válvulas artificiales, tanto las metalicas como las de tejido, y me preocupa a mi edad tener que pasar por eso. Me han dicho que el corazón está ya demasiado grande y perdiendo fuerza, aunque aún es casi normal. ¿Qué me recomienda?

Hola. La insuficiencia aórtica en personas de su edad, está frecuentemente relacionado con problemas en la forma de la válvula, posiblemente desde el nacimiento, que hacen que esta no cierre perfectamente bien. La insuficiencia probablemente la tenga desde hace muchos años, porque el corazón normal de las personas jóvenes compensa bien y durante mucho tiempo este problema. Pero una válvula que no cierra supone una gran sobrecarga para el corazón en cada latido, y primero se dilata para permitir “almacenar” esa sangre de más y cuando ya no puede más empieza a “fracasar”, que es lo que me comenta de perder fuerza. Esta fase es la que debe llevar a corregir la insuficiencia de la válvula, ya que la “pérdida de fuerza” es progresiva y puede ser muy rápida.

Hasta ahora, no había otra alternativa para este problema que cambiar la válvula por otra artificial, ya fuera “mecánica” (no son metálicas, sino de carbono puro) o “biológica” (de tejido de cerdo o de ternera). Pero desde hace algunos años, hemos estado “arreglando” algunas de estas válvulas con insuficiencia, y los resultados han sido tan satisfactorios, que en estos momentos estamos reparando la inmensa mayoría de las válvulas. No todas pueden arreglarse, por supuesto, y algunas tiene unas características que las descartan de antemano para intentarlo siquiera.

Lo más importante, como casi siempre en esta especialidad, es la cardiología: cardiólogos con mucha experiencia deben diagnosticar con la mayor exactitud posible “donde” está la causa del problema (cual de los tres velos de la válvula está fallando y por qué), y la mejor forma de hacerlo es con el ecocardiograma. Cuando el diagnóstico está bien hecho, la reparación casi siempre es posible: hay muchas técnicas para hacerlo y se pueden combinar varias de ellas para conseguir el mejor resultado. Cuando las condiciones son adecuadas, la reparación se consigue en el 90% de los casos.

Evidentemente, no hay resultados a largo plazo, porque llevamos pocos años realizando estas técnicas y nos falta la perspectiva de los años transcurridos, pero hasta ahora, no hemos tenido que volver a operar a ningún paciente.

Así que, en mi opinión, debería buscar un equipo de cardiólogos y cirujanos que trabajen juntos en el diagnóstico y la cirugía reparadora de la aorta y conozca su opinión sobre las posibilidades de conservar su propia válvula funcionando de nuevo, antes que cambiarla por una artificial que como bien dice, nunca va a ser equivalente a la nuestra.

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